top of page
Diseño sin título (6).png

Historia

María Eugenia Mancipe López

Fundadora - Representante legal

María Eugenia realizó estudios como Profesional en Mercadeo, desde muy joven tuvo que trabajar y estudiar en la noche, por eso aprendió a luchar, trabajar con esmero, ser solidaria y compartir con otros. Su misión no sólo vino de Dios sino de la herencia de sus padres; ya que, su madre fue voluntaria en un ateneo cultural y trabajó con familias de pocos recursos. Su padre fue Gerente de Telecom en Santander, quien con gran ánimo filantrópico, se preocupó por darle a su personal a cargo, preparación, esparcimiento y alegría en su cotidianidad.

Fue así que María Eugenia, hace 23 años sintió un llamado de Dios, sentía que en su vida había descuidado muchas cosas realmente importantes, se sentía con depresión, angustia y soledad, sin verle sentido a la vida. Recuerda que fue así como con ayuda espiritual recuperó el autoestima y el sentido de vivir. Dios le permitió recuperar el ser para luego hacer, emprendió lo que ella llama el Mercadeo Social, el paso que dio de ser ejecutiva de escritorio a madre para niños, guía, acompañante para servirle a los suyos y a los demás.

Para eso se mudó a Chía, llevando una vida sencilla, de mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio, pero llena de amor y paz, quizá el camino real y más seguro para llegar a la verdadera y anhelada paz en Colombia. Promueve la igualdad y promociona la inclusión y participación social para que entre todos se construya un mejor país.

Para continuar el sueño, y para hacer germinar las semillas, la fundación ahora funciona en una pequeña y con muy humildes condiciones en Chía, recibe día a día a niños y a jóvenes, que cuando salen del colegio no encuentran compañía en su casa porque sus padres trabajan. Allí comparten con sus amigos, juegan, hacen tareas y deberes hasta que es hora de irse a la casa.

María Eugenia empezó a crear una red conocida como capital social, término muy utilizado en discursos, difícil de realizar y que hace referencia a lazos de ayuda y confianza entre las personas. Es como una mesa que necesita de sus cuatro patas para no tambalear, dicho así fundamentada en solidaridad, confianza, reciprocidad y cooperación.

La Fundación FIM, en su caminar, nació así del sentir que hay personas en condiciones de precariedad que no tienen como llevar una vida digna, y sin embargo María Eugenia siempre ha manifestado, que lo más importante no son los recursos económicos, sino la creación de alianzas por eso está haciendo que las familias trabajen juntas para entre todos salir adelante. Fim, no es una fundación exclusiva para la gente de bajos recursos, entre sus miembros se propuso tener niños de todas las clases.

 

El proyecto busca formar niños que sean capaces de trabajar, enfrentar la vida y generen una acción comunitaria, esto es, crear en ellos el sentido de la responsabilidad.

Históricamente, dicha fundación ha hecho parte de un proceso formativo en todas las dimensiones, intelectual, espiritual, psicológica física, en la que cada niño es considerado como una empresa y hay que saber cómo educar esa empresa, para que llegue a obtener las mismas posibilidades de personas con recursos económicos mayores.

 

Se podría decir que esta dama de gran fortaleza, que superó un cáncer uterino y muchos obstáculos más, ha consolidado y con ayuda de los demás viene desarrollando el mejor programa de vida. Como ella misma dice: Pensar que la pobreza material de una persona es un obstáculo mayor que impida su realización en el tiempo es, lo que no nos dejar salir del subdesarrollo.​

Formulario de Participación

¡Únete a Nuestra Causa!
Déjanos tus Datos y Te Contactaremos

¡Gracias por unirte a nuestra causa!Tu registro es el primer paso hacia un cambio significativo.

IMG_1469.png

Elige alguna de nuestras plataformas de donación 🔐

Con tu ayuda, podemos asegurar alimentación y proporcionar un servicio digno para nuestros niños y familias.

Cada donación contribuye directamente a brindar un ambiente seguro y acogedor para aquellos que más lo necesitan.

Cualquier donación tiene acceso a un certificado (artículo 257 del estatuto tributario, DIAN). Para solicitarlo:

bottom of page